Empresario argentino comprometido con el desarrollo de la industria nacional de su país, dedicado principalmente a la industria farmacéutica, con participación en el rubro bancario y de seguros. Actualmente es presidente de Laboratorios Richmond.

Marcelo Figueiras defiende la Industria Nacional como motor de desarrollo

Los países del Mercosur están avanzando con distintas compras conjuntas. Por caso la semana pasada acordaron adquirir inmunosupresores a base de tacrolimus, obteniendo un descuento de hasta un 69%, según los comunicaron las partes.

Sin embargo, no todos los actores del sector ven con buenos ojos estas decisiones. Es así que Marcelo Figueiras, el número uno del laboratorio nacional Richmond, salió con los tapones de punta y encendió la mecha a través de su cuenta en Twitter.

El ejecutivo apuntó contra los productos que el Estado le compra a la OPS a precios, según lo consigna Figueiras, “subsidiados, producidos bajo condiciones sociales y escalas diferentes al nuestro”. Subrayó además que si la OPS introduce los medicamentos donde hay industria operativa “produce un daño irreparable, afectando la salud pública”.

A su vez, Figueiras, que en sus tweets “arrobó” de forma permanente al Ministro de Producción Dante Sica y al Secretario de Salud Adolfo Rubinstein, detalló que los proveedores de OPS “venden la materia prima más cara que sus productos terminados”. Por caso ejemplificó que para la droga dolutegravir el precio para la OPS es de u$s 2.447/kg, mientras que para la industria nacional el mismo proveedor comercializa el principio activo a u$s 6.000/kg. Aunque no consignó de qué proveedor se trata.

El ejecutivo argumentó irónicamente que la OPS es financiada con el presupuesto público para que finalmente “fomente empleo y producción de terceros países, destruyendo nuestra industria nacional”. A su vez dijo que la distribución de dichos medicamentos a valores de dumping generan desempleo y cierre de fábricas, y que el resultado de ese proceso es aniquilar la industria y el desarrollo local a causa del cortoplacismo.

fuente: Pharmabiz